El último primer día de clases se convirtió, desde 2012,
en una instancia de festejo estudiantil en donde además de la alegría
por compartir el momento, hubo hechos que evidenciaron alcoholismo. En
2016, al menos tres jóvenes ingresaron al San Martín en coma y con
heridas por grescas callejeras. Frente a esto y ante un nuevo comienzo
del ciclo lectivo, la Defensoría del Pueblo mantuvo un encuentro con la
Municipalidad de Paraná.
La Defensoría inició en
estos días, además, conversaciones con distintos actores de la
comunidad. El último primer día de clases es un encuentro que en años
anteriores ha incluido el consumo de alcohol y consecuencias
preocupantes. Entonces, un grupo de padres y madres solicitó la
intervención del organismo con el fin de que el tema, considerado de
gran preocupación pues se trata de la ingesta por parte de menores de
edad, tenga un lugar en la agenda pública, se debatan y acuerden
acciones preventivas fundadas en la información y la concientización.
Incluso tienen propuestas para avanzar en ese sentido.
Sin
ánimo de interferir en el festejo de los jóvenes, la institución busca
resguardar la diversión de los estudiantes, pero sin que el alcohol sea
el centro del encuentro. La intención es buscar la participación activa
de la comuna, la escuela y los padres con el fin de brindar garantías,
preservando la integridad, la salud y los derechos.
En ese camino, informaron que el sector comercial tendría
un papel significativo en las conversaciones, en vista de la necesidad
de que se cumplan las normas vigentes que prohíben el expendio de
bebidas alcohólicas a menores de 18 años.
Este
festejo del último primer día del cursado empezó en Paraná hace cinco
años y llegó, en 2016, a convocar a cientos de jóvenes de diferentes
cursos y escuelas en inmediaciones del Parque Urquiza, oportunidad en la
que hubo incidentes y heridos, algunos de gravedad.
Se
vio por la ciudad a un grupo de jóvenes con carros de supermercados,
una adolescente de 16 años debió ser trasladada al hospital San Martín
con un coma alcohólico, otra menor fue detenida en la zona de la bajada
del Rowing por provocar desórdenes, hubo tumultos, una gresca entre 20 o
30 menores donde uno sufrió la pérdida de piezas dentarias y otra con
el saldo de un muchacho con un corte profundo en el cuero cabelludo
producto de un botellazo. En 2014 ya se registraron inconvenientes con
estudiantes que quisieron ingresar a las escuelas alcoholizados.
La
reunión de la Defensoría fue con la Subsecretaría de la Juventud de la
Municipalidad, organismo que se interesó en abordar en forma conjunta el
tema. En los próximos días continuarán los contactos con distintos
sectores.
Luis Garay, Defensor del Pueblo, contó a UNO:
"Lo primero que hay que intentar es que la ciudadanía tome conciencia y
visibilice que es un problema concreto que crece". Además, señaló que
no es solo un problema del docente que tiene que decidir en la puerta de
la escuela si deja entrar o no a un estudiante alcoholizado, sino que
también hizo foco en el papel de la familia.
"Estamos
a favor de las diversiones y sus derechos de juntarse. Creo también que
se pueden hacer estos encuentros sin necesidad de los excesos. En
definitiva, quienes asisten tienen entre 16 y 17 años, votan y eligen a
un presidente, no son seres ilusos, para nada, pero hay ordenanzas de no
vender alcohol a menores y por otro lado se puede beber con
moderación", dijo Garay.
El defensor del pueblo
agregó que a futuro puede darse que la comuna tome este festejo, como
también lo hizo con el Día del Estudiante, donde organiza una actividad
que es masiva y no ocurren, por lo general, los excesos como en esta
nueva modalidad.
Fuente: UNO
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