Los 11 empleados que fueran despedidos en diciembre de la
fábrica de cartuchos de Cerrito siguen esperando una respuesta a su
difícil situación. En concreto, reclaman que se haga efectivo el pago de
la indemnización, que se les adeuda desde diciembre. Luego de varios
días de protesta frente a la planta que incluyó el armado de una carpa,
la quema de cubiertas, la utilización de bombos, los damnificados
decidieron suspender la medida de fuerza tras una promesa efectuada por
el empresario español, a cargo de la dirección, José Luis Urcelay
Vicuña. "Han tenido un diálogo directo con el empresario, y una de las
trabajadoras que representa al grupo. Les planteó que en febrero vendría
a arreglar todo. De todas maneras, él había planteado que el 10 de
enero iba a venir a arreglar todo. En ese momento no cumplió lo que
había propuesto y esto desató una movilización de los trabajadores
frente a la fábrica", aseguró a UNO el abogado Flavio Steven,
representante legal de los cesanteados.
El
profesional historió acerca de los comienzos del emprendimiento en 2011
y la promesa que en ese momento habían realizado los inversores
españoles, que ahora se sabe quedaron truncos. "Se había planteado
generar 120 puestos de trabajo y eso nunca se cumplió. Generó alrededor
de 25. Se están dando los pasos legales y hay que ver hasta dónde
arreglan", anunció.
En
cuanto al aspecto que genera mayor conflicto en el marco de las
negociaciones, Steven admitió que está dado por el pago de
indemnizaciones. Según manifestó, la empresa solamente quiere abonar el
50%, argumentando que el despido se produce por una falta o disminución
de trabajo. "Es lo que está en discusión, nosotros queremos que se le
pague el 100%, es un derecho que nos corresponde porque creemos que la
falta o disminución en el nivel de productividad que ellos alegan, no es
imputable como dice la ley. Nosotros creemos que si hubiese alguna
falta o disminución es imputable al empleador. Porque el empleador
tiene otras empresas en Chile, en Perú, en España. El director de la
sociedad anónima no reside en Cerrito. Han cometido ese, además de otros
errores, que han determinado que la empresa no cumpla con sus
obligaciones", indicó.
Más
allá de las tratativas para alcanzar un acuerdo, todo estará sujeto a
la posibilidad de establecer un canal de diálogo. "Capaz que él viene en
febrero y arregla todo. Ojalá que así sea. Quizás sea venir y pagar la
media indemnización, y ante lo que pretenden los despedidos no sería
arreglar todo. Estamos en esa duda", argumentó.
El
abogado aseveró que la cuestión tiene su costado político porque el
proyecto empresarial tuvo un amplio apoyo de la Municipalidad de Cerrito
y del exgobernador Sergio Urribarri. "Ahora fracasa de esta manera. La
Municipalidad ayudó mucho al español para que se radique; le prestó
maquinaria, le prestó personal: nueve meses estuvo una cuadrilla
trabajando para él. Y hoy uno pide intervención desde lo público, de
parte del municipio, para que haga una gestión de buenos oficios y para
que no los deje tan mal políticamente", opinó.
Una promesa nunca cumplida
La
empresa de capitales españoles, inaugurada en 2011, ya había suspendido
a 30 empleados por un lapso de 30 días en abril de 2016. La inversión
para la instalación de la planta de 8.000 metros cuadrados, ubicada en
el kilómetro 486 sobre ruta nacional Nº 12 (a un kilómetro de la ciudad
de Cerrito) superó los 45 millones de pesos y el objetivo era contratar a
120 empleados (50% personal masculino y 50% femenino), consignó el
sitio Paraná Campana.
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