El Gobierno ya planifica los incrementos que se implementarán en 2017. Reducir el peso de los subsidios y destinar recursos a mejorar la red son dos de los objetivos del plan oficial para los próximos años.


Luego de las complicaciones alrededor de la aplicación del incremento de las tarifas de luz en 2016, el Gobierno ya planifica los incrementos que se implementarán en 2017. Reducir el peso de los subsidios y destinar recursos a mejorar la red son dos de los objetivos del plan oficial para los próximos años.
"Las tarifas deben reflejar los costos económicos", enfatizó el secretario de Energía Eléctrica, Alejandro Sruoga, durante la audiencia pública realizada este miércoles en el Teatro de la Ribera en Buenos Aires. "En corto plazo resultan del uso eficiente del recurso disponible para abastecer la demanda, mientras a largo plazo incluyen la expansión de la capacidad de generación y transmisión, para abastecer demanda de potencia y limitar los riesgos de fallo", añadió el funcionario.

En referencia a los cambios en las tarifas, detalló Sruoga, los usuarios residenciales metropolitanos que consumen mensualmente menos de 150 kwh (son el 30% del total) recibirán en febrero una factura con un aumento de $ 30.

En tanto, quienes consumen entre 150 kwh y 300 kwh (el 40% de los usuarios) recibirán un incremento en la factura mensual de $ 110, mientras que los clientes con consumos de entre 300 kwh y 600 kwh recibirán tendrán un aumento de $ 150 en su recibo mensual.

Por último, los clientes con consumo superior a los 600 kwh (el 5% restante) tendrán los mayores aumentos netos. Según Sruoga, pagarán $ 430 adicionales por mes.

"El plan gradual y previsible de normalización de precios implicará el tránsito hacia una tarifa económica", añadió Sruoga. Con este esquema de incrementos tarifarios, el objetivo es recortar el nivel de subsidios que el Estado nacional desembolsa para cubrir parte de los costos.
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Según detallaron los funcionarios durante la audiencia pública, este año los subsidios representaron el 70% de la tarifa de los usuarios residenciales con menor consumo (menos de 300 kwh), y el plan es recortarlos al 51% en 2017, para continuar bajando en 2018 (37%) y 2019 (10%). Para los grandes usuarios, en tanto, la paulatina quita de subsidios implicará pasar de un 28% de la tarifa este año al 10% en 2018. La hoja de ruta, en este segmento, prevé su eliminación total en 2019.

A su vez, Sruoga precisó que las tarifas se ajustarán dos veces por año, a partir de una revisión semestral que tendrá en cuenta el aumento de los costos (operación, mantenimiento, combustibles, precios de importación) de las unidades de generación que operan en el país, y que se mantendrá el esquema de tarifa social.
Fuente: La Nacion
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