Entre Ríos se encamina hacia la primavera con lluvias desparejas y fuertes cambios de temperatura
La perspectiva agroclimática anticipa para las próximas dos semanas una marcada variabilidad del tiempo. Habrá períodos más cálidos, paso de frentes, precipitaciones distribuidas de manera irregular y posteriores descensos térmicos.
Entre Ríos transitará la primera mitad de septiembre con condiciones típicas de una etapa de transición: temperaturas que suben rápidamente, frentes que provocan inestabilidad y posteriores ingresos de aire más frío.
Así lo indica la Perspectiva Agroclimática Semanal difundida por la Bolsa de Cereales, que analiza el comportamiento esperado del tiempo durante las próximas dos semanas.
Entre el 10 y el 16 de septiembre, los vientos provenientes del norte favorecerán inicialmente el aumento de las temperaturas.
Posteriormente avanzará un frente que generará condiciones para precipitaciones, aunque uno de los puntos importantes del informe es que las lluvias no se distribuirán de manera uniforme.
Lluvias muy desparejas
Entre Ríos aparece dentro de una de las regiones con posibilidades de recibir precipitaciones.
Para sectores del norte y centro de la Mesopotamia se proyectan acumulados moderados a abundantes, del orden de los 10 a 25 milímetros, aunque podrían presentarse focos puntualmente superiores.
Esto significa que pueden existir diferencias importantes incluso entre localidades relativamente cercanas.
Algunas zonas podrían recibir un aporte interesante de agua mientras que otras podrían registrar acumulados considerablemente menores.
Para el sector agropecuario, justamente, la distribución de esas precipitaciones será uno de los factores centrales a seguir.
Después de la lluvia, nuevamente aire frío
Detrás del frente llegará aire más frío.
El descenso térmico abarcará diferentes sectores del área agrícola y también se hará sentir en la región.
Sin embargo, no se espera que el enfriamiento sea permanente.
Posteriormente volverán a intensificarse los vientos del norte y las temperaturas comenzarán nuevamente a recuperarse, con sectores de la Mesopotamia que podrían superar los 25 grados.
¿Y qué pasará más cerca de la primavera?
Para el período comprendido entre el 17 y el 23 de septiembre, la perspectiva vuelve a mostrar un comportamiento similar.
Primero podría avanzar otro frente con precipitaciones nuevamente irregulares.
Después ingresaría aire frío y se produciría un nuevo descenso de las temperaturas.
Finalmente retornarían los vientos cálidos del norte y los registros térmicos volverían a subir.
De esta manera, la segunda mitad de septiembre se perfila con importantes oscilaciones térmicas.
Calor, inestabilidad, descenso de temperatura y nuevamente recuperación.
Una característica que obligará a seguir los pronósticos de corto plazo, especialmente porque las precipitaciones previstas no tendrán el mismo comportamiento en toda la provincia.
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