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El Gobierno nacional busca acelerar la construcción de la Base Naval Integrada de Ushuaia, considerada una pieza estratégica para la presencia argentina en el Atlántico Sur y la proyección hacia la Antártida.

El canciller Pablo Quirno y el ministro de Defensa, Carlos Presti, tienen previsto viajar este viernes a Tierra del Fuego para recorrer el predio y analizar el estado y las próximas etapas del proyecto.

La iniciativa comenzó en 2022, pero tuvo un avance limitado y atravesó períodos de paralización.

Ahora el Ejecutivo decidió reactivar los trabajos y otorgarle prioridad dentro de su estrategia para el extremo austral del país.

¿Para qué servirá la base?

Uno de los puntos centrales es entender que no se proyecta únicamente como una instalación militar.

La intención es desarrollar en Ushuaia un polo logístico capaz de brindar apoyo a las operaciones navales y a las campañas argentinas hacia la Antártida.

La base permitirá concentrar medios, mejorar las capacidades navales y facilitar operaciones logísticas y científicas.

El proyecto se complementará con la Base Conjunta Antártica Petrel y otras inversiones destinadas a mejorar la infraestructura argentina vinculada con el continente blanco.

Un punto estratégico en el mapa

La ubicación de Ushuaia resulta fundamental.

Desde Tierra del Fuego, Argentina posee una posición geográfica privilegiada para desarrollar servicios logísticos destinados a las operaciones antárticas.

El proyecto también se inserta dentro de una estrategia más amplia relacionada con los intereses argentinos en el Atlántico Sur, la vigilancia de los espacios marítimos y la cuestión Malvinas.

Una obra millonaria

El financiamiento será uno de los grandes desafíos.

El Gobierno realizó una importante reasignación presupuestaria para reactivar tanto la Base Naval Integrada como la Base Antártica Petrel.

En el caso del proyecto de Ushuaia, distintas estimaciones ubican su costo total entre 400 y 500 millones de dólares.

Fuentes oficiales citadas por medios nacionales señalaron que alrededor de 142 millones de dólares ya fueron reasignados, por lo que todavía resta determinar cómo se financiará una parte significativa de la obra.

Un proyecto que viene de 2022

La Base Naval Integrada no es un proyecto nuevo.

Su construcción comenzó durante la gestión anterior, pero el avance físico acumulado fue reducido y las tareas estuvieron prácticamente paralizadas durante diferentes períodos.

La actual administración decidió retomarlo y vincularlo con su estrategia para el Atlántico Sur y la Antártida.

El canciller Quirno aseguró esta semana que el Gobierno busca pasar “del planeamiento a la ejecución”, destacando la coordinación entre Cancillería y Defensa.

La visita de este viernes a Ushuaia buscará justamente avanzar en esa nueva etapa.

Más allá de los anuncios, uno de los puntos centrales será conocer el cronograma definitivo, las etapas de construcción y cómo se completará el financiamiento necesario para finalizar una de las obras estratégicas más importantes proyectadas en el extremo sur argentino.

Autor: admin