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Una necesidad que conoció trabajando directamente en la producción avícola terminó convirtiéndose en un emprendimiento tecnológico. Gregorio Santolaya, joven oriundo de Federación, es el creador de Granja Control, una aplicación diseñada para facilitar el registro y análisis de información dentro de las granjas.

Santolaya conoce el sector desde adentro. Trabajó en establecimientos avícolas, en un peladero de pollos, un frigorífico y posteriormente como supervisor de producción. Fue precisamente durante esa última experiencia cuando detectó uno de los problemas que luego intentaría resolver mediante la tecnología.

Como supervisor debía esperar diariamente el cierre de las planillas para recibir fotografías con información de los diferentes galpones. Posteriormente, esos datos tenían que trasladarse manualmente a una computadora para poder analizarlos mediante planillas y gráficos.

A partir de esa experiencia surgió la idea de contar con una herramienta que permitiera cargar los datos directamente desde el establecimiento y disponer de la información con mayor rapidez.

Un proyecto que comenzó a tomar forma en Crespo

La iniciativa tuvo un impulso decisivo durante sus estudios en el Instituto Tecnológico Universitario de Crespo, cuando en una materia le propusieron detectar una necesidad concreta del sector y desarrollar una posible solución tecnológica.

Lo que inicialmente fue solamente el diseño de una interfaz terminó convirtiéndose, después de varios meses de trabajo, en una aplicación utilizada por productores.

Actualmente, Granja Control funciona en 11 granjas y administra datos correspondientes a casi 400.000 aves.

La plataforma permite registrar y analizar variables como alimentación, mortandad, medicamentos utilizados, producción, huevos rotos o sucios y descartes, facilitando la detección de problemas y la toma de decisiones dentro de los establecimientos.

El próximo objetivo: monitoreo permanente

Santolaya ya trabaja en una nueva etapa del proyecto. La intención es incorporar sensores y microcontroladores que permitan avanzar hacia un monitoreo de las granjas durante las 24 horas del día. Uno de los desafíos señalados es mejorar la conectividad en establecimientos rurales donde el acceso a internet todavía presenta dificultades.

Además de desarrollar la herramienta, el joven dejó un mensaje para quienes tienen una idea pero todavía no se animan a llevarla adelante: “Primero hay que empezar y después hay que mejorar”.

Una experiencia entrerriana que une producción avícola, educación, tecnología y emprendimiento, y que tuvo parte de su desarrollo académico muy cerca de nuestra zona, en la ciudad de Crespo.

Fuente: Elonce.

Autor: admin