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El presente de Boca Juniors vuelve a quedar bajo la lupa en la previa del partido frente a Lanús, este miércoles a las 21 en el estadio conocido como la Fortaleza.

El equipo dirigido por Claudio Úbeda atraviesa una racha negativa jugando fuera de casa. Boca lleva cuatro meses sin ganar como visitante y los antecedentes marcan una tendencia preocupante para el Xeneize.

La última victoria lejos de la Bombonera fue en La Plata frente a Estudiantes de La Plata, en un contexto distinto, cuando el equipo todavía venía impulsado por el envión anímico del triunfo frente a River Plate.

En lo que va del 2026, Boca disputó dos encuentros como visitante y ambos terminaron en derrota: primero ante Estudiantes y luego frente a Vélez Sarsfield.

Las estadísticas reflejan la magnitud del problema. En los últimos 50 partidos fuera de casa, Boca consiguió apenas 13 triunfos, 15 empates y sufrió 22 derrotas. Es decir, perdió más encuentros de los que ganó y también más de los que empató.

Además, el equipo promedia menos de un gol por partido cuando juega como visitante, con apenas 0,9 tantos por encuentro. En 18 de esos partidos ni siquiera logró marcar.

En defensa, los números tampoco acompañan: Boca apenas logró mantener el arco en cero en diez de esos 50 encuentros.

El contexto también genera presión sobre el entrenador Claudio Úbeda, quien afrontará su partido número 19 al frente del equipo. El técnico asumió tras el fallecimiento de Miguel Ángel Russo, fue ratificado en el cargo en enero por Juan Román Riquelme, pero nunca contó con un respaldo pleno de la dirigencia.

Para este encuentro, Boca recuperará a Leandro Paredes, quien dejó atrás un esguince en el tobillo derecho y volverá a ser titular en el mediocampo. En ataque, Miguel Merentiel y Adam Bareiro se perfilan como las principales referencias ofensivas.

El juvenil Tomás Aranda también podría meterse entre los titulares tras haber mostrado un buen rendimiento en los últimos encuentros.

Luego del partido frente a Lanús, Boca tendrá una semana completa de trabajo antes de afrontar compromisos clave en el calendario: el clásico ante San Lorenzo, el debut en la Copa Libertadores y los cruces frente a Independiente y River.

Por eso, el partido en la Fortaleza aparece como un punto de inflexión para el ciclo de Úbeda, en un momento donde la presión por conseguir resultados comienza a crecer.

Autor: admin