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Una insólita pero grave estafa sufrió una turista argentina mientras veraneaba en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro. La mujer intentó comprar un choclo a un vendedor ambulante, cuyo precio acordado era de 20 reales, pero terminó transfiriendo 20.000 reales a través de una maniobra fraudulenta.

Según relató la damnificada, el vendedor se aprovechó de la barrera idiomática y de su desconocimiento del sistema de pagos digitales utilizado en Brasil. Al momento de realizar la transacción, el sujeto se ofreció a ayudarla con el celular y fue él quien ingresó el monto a transferir.

“Me dijo ‘dame, yo te ayudo’, puso el número y el monto, y me aseguró que ya estaba listo”, explicó la mujer. En ese breve instante, el estafador cargó una cifra mil veces superior a la pactada.

La rapidez de la operación y la confianza en el vendedor impidieron que la turista advirtiera el engaño en el momento. Recién horas después, al revisar su aplicación bancaria, descubrió que su cuenta había quedado prácticamente vacía.

Al tipo de cambio actual, los 20.000 reales transferidos equivalen a aproximadamente $5.563.269,84. La víctima realizó la denuncia correspondiente ante la policía local, aunque las autoridades brasileñas le informaron que este tipo de delitos son difíciles de rastrear debido a la inmediatez de las transferencias digitales.

Hasta el momento, el vendedor no fue identificado y el dinero no pudo ser recuperado. El caso vuelve a poner en alerta a los turistas sobre el uso de pagos electrónicos en el exterior y la necesidad de extremar precauciones.

Autor: admin