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El Ejecutivo volvió a activar conversaciones internas y con asesores tributarios para avanzar en una reforma impositiva que, según fuentes oficiales, no se trataría antes de fin de año. La prioridad inmediata del Gobierno estará puesta en la aprobación del Presupuesto 2026 y del proyecto de “Inocencia Fiscal”, mientras que la discusión tributaria más profunda quedaría para marzo.

Presupuesto, “Inocencia Fiscal” y límites fiscales

El ministro del Interior, Diego Santilli, confirmó que el principal objetivo en las sesiones extraordinarias será obtener la aprobación del Presupuesto 2026, una señal clave de gobernabilidad luego de dos años sin una ley votada.

En paralelo, el Gobierno insistirá con el proyecto de Inocencia Fiscal —impulsado por el ministro de Economía, Luis Caputo— que busca incentivar la utilización de dólares comprados en el mercado paralelo durante los años de cepo cambiario.

Sin embargo, esta iniciativa enfrenta un obstáculo legislativo: la media sanción obtenida por un proyecto alternativo presentado por Ricardo López Murphy y Óscar Agost Carreño, que plantea actualizar los montos de la Ley Penal Tributaria según el Salario Mínimo Vital y Móvil, y no con montos fijos como pretende el Ejecutivo. Pese a ello, el Gobierno mantendrá su versión original.

Caputo, por su parte, reiteró que no hay margen fiscal para eliminar impuestos de alto peso recaudatorio —como el impuesto al cheque o las retenciones— debido a su impacto inmediato sobre el equilibrio fiscal. Por eso, el enfoque oficial sería avanzar hacia una “simplificación” más que hacia una reforma integral.

IVA dividido y competencia impositiva

Una de las propuestas que el Gobierno puso en análisis es la división del IVA en dos tramos: uno nacional y uno provincial. Caputo explicó que el objetivo es “generar competencia impositiva entre provincias”, con un esquema donde Nación percibiría alrededor del 9% del total del impuesto.

La idea busca ordenar la recaudación y redistribuir responsabilidades tributarias, aunque abre un complejo debate sobre la administración y fiscalización del tributo en cada distrito.

Ganancias dual y disputa por la coparticipación

Otra opción evaluada por el Ejecutivo es instaurar un impuesto a las Ganancias “dual”: con una alícuota nacional y otra provincial. Bajo este sistema, los ingresos por el tributo variarían según la cantidad de aportantes en cada provincia, reactivando de forma indirecta la discusión por la coparticipación.

Asesores externos advirtieron que su implementación sería difícil por varias razones:

capacidad limitada de fiscalización de muchas provincias,

dependencia tecnológica del sistema nacional,

presencia de oficinas de rentas tercerizadas, que podrían vulnerar el secreto fiscal.

 

Antes de las elecciones, Caputo dejó entrever que cualquier reforma incluiría una baja en Ganancias, aunque reconoció que los cambios recientes fueron apenas “paliativos”, concentrados en el blanqueo de capitales y el pago anticipado de Bienes Personales.

Un debate inevitable, pero no inmediato

Mientras el Gobierno intenta ordenar prioridades legislativas, la reforma tributaria parece destinada a reactivarse en marzo, ya con el Presupuesto aprobado y con mayor margen político para iniciar negociaciones con los gobernadores.

El futuro del IVA, Ganancias y la coparticipación vuelve así al centro de la escena, en un escenario donde la simplificación impositiva aparece como objetivo, pero las tensiones fiscales entre Nación y provincias siguen siendo determinantes.

Autor: admin